1. Agua potable, limpia y sin gusto, previamente tratada para evitar el sarro, cloro e impurezas.
2. Café de óptima calidad y correctamente envasado.
3. La molienda debe ser precisa y pareja. El punto de molienda ideal es cuando la erogación de café es de aproximadamente 20-25 segundos para una taza de 55-65cm3. La molienda debe efectuarse al momento de su utilización.
4. Si el tiempo de erogación de café es menor a 20 segundos, la molienda es gruesa y el agua pasa demasiado rápido a través del café molido. El tiempo de infusión es suficiente para extraer el sabor y la crema. El café tiene poco gusto, aguado y poco aroma. La crema es poco consistente, con burbujas grandes y muy clara.
5. Si el tiempo de erogación de café es mayor a 25 segundos, la molienda es muy fina y el café molido ofrece una gran resistencia al paso del agua. El tiempo de infusión es demasiado prolongado, el café sale muy lento y perjudica el funcionamiento de la máquina al tapar la lluvia y el filtro para rápidamente. El café tiene un sabor muy fuerte, amargo y poco aroma. La crema es inconsistente, con un agujero en el centro y muy oscura.
6. Controlar el estado de los discos de molienda y la limpieza del dosificador y el embudo.
7. Los portafiltros deben estar siempre colocados en los grupos para que no se enfríen.
8. Las tazas deben ser de cerámica. Deben estar sobre la bandeja superior para conservarse calientes y no restar temperatura a la bebida.
9. Controlar que el nivel del agua en la caldera sea el indicado.
10. Controlar que la presión de la caldera sea de 1bar.
11. Controlar que la presión de la bomba sea 8-9bar. |